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¿Cuántas veces? Por Karla Moreno., enviado el 31/Julio/2007.
“El cambio empieza por nosotros”
¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase que ya hasta nos parece estúpida cuando nos la dicen? Y sí, es una cita muy sonada, pero también tiene mucho de cierto, porque cuantas veces queremos que algo cambie pero nosotros no hacemos nada para conseguirlo y hasta seguimos haciéndolo.
Queremos que la corrupción disminuya, pero cuántas veces le damos “mordida” al policía para que no nos multe porque nos pasamos un alto, por no traer la verificación, para que no nos lleven al corralón o cualquier situación parecida; cuántas veces preferimos pagar “una lana” extra para no hacer el trámite completo o no hacer fila para sacar nuestra licencia de conducir o cualquier otro papeleo y, no sin ser menos importante, la reventa y compra de boletos para cualquier tipo de eventos.
Sin embargo, todas estas acciones tienen una solución. Por ejemplo: saber algunas reglas de tránsito o, por lo menos, las más importantes, tomarnos nuestro tiempo para realizar cualquier tipo de trámites y comprar los boletos de nuestro interés con tiempo (así los revendedores se quedarían sin trabajo y poco a poco disminuirían).
Pero eso es solo en materia de corrupción, toquemos el tema de contaminación. Hablar del calentamiento global, por ejemplo, se ha vuelto algo sumamente normal, y cuando escuchamos de ello nos preocupamos en ese momento, sin embargo ¿cuántas veces hacemos algo para remediarlo o por lo menos informarnos del tema? no es que podamos dar paso atrás de un momento a otro, pero si podemos ayudar a la madre tierra a hacer este proceso más tardado e inclusive hasta contribuir a su regeneración.
Entre las acciones más importantes para ello, podemos encontrar el cuidado del agua. Esto también lo sabemos, tratar de cuidarla lo más posible porque es nuestro líquido vital; también podemos contribuir plantando árboles, tirando la basura en su lugar (y no en la calle o en cualquier montoncito que vemos) y, por supuesto, separando la basura orgánica de la inorgánica, porque tanto se habló de la ley de residuos sólidos, que se creó con el fin de aprovechar la basura, pero ¿cuántas veces hemos separado la basura? Y tal vez no es que no lo hiciéramos, sino que a los recolectores tampoco les importó y siguieron haciendo su trabajo como de costumbre.
Otro punto a tocar es el de fumar en lugares no permitidos. Cómo ya escribí con anterioridad, actualmente esta creciendo la idea de no fumar y esta siendo dada a conocer mediante publicidad, carteles, folletos, etc., por y para ello hay áreas especificas para fumadores. Desafortunadamente éstas áreas siguen sin respetarse en muchos lugares, por ejemplo: en los hospitales, pero ¿cuántas veces nos acercamos a decirles a las personas que no esta permitido fumar en ese espacio, o peor aún, si nos acercamos, nos contestan de mala manera o nos ignoran?
La falta de información hacia muchos aspectos cotidianos de la vida es donde encontramos parte del problema, pero no es solo eso, también es la falta de educación, respeto e interés, y no solo hacia las demás personas sino también hacia los animales e incluso hasta las cosas materiales, porque cada persona y coda cosa juega un papel importante dentro de este planeta.
Y así podemos seguir indagando en tantos aspectos que nos molestan, pero, ¿cuántas veces hacemos las mismas acciones? Nos quejamos de muchas cosas: de la delincuencia, de la corrupción, de la contaminación y hasta del gobierno. Pero aceptamos todo y no hacemos nada para cambiarlo o por lo menos mejorarlo.
Esta lucha no es fácil y tampoco va a cambiar de un día a otro, no es cuestión solo del gobierno (porque a veces ni a ellos les interesa) es problema de todos, nos comprometemos a mejorar o evitar una acción y ponemos un granito de arena, podemos hacer un gran cambio.
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